
Uno de los cuásares más distantes que se conocen, brillando hacia nosotros desde cuando el universo tenía apenas el cinco por ciento de su edad actual. Su agujero negro ya pesaba 800 millones de Soles, y ahí está el enigma: con cualquier receta estándar, no había tiempo suficiente para hacerlo crecer. O los agujeros negros nacieron grandes, o crecieron de maneras que todavía no hemos entendido. El universo temprano sigue corrigiendo nuestra tarea.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D