
Pequeños grumos de estrellas se fusionaron en otros más grandes, que volvieron a fusionarse: la construcción de galaxias había comenzado, mucho más rápido de lo esperado. El telescopio James Webb sigue encontrando galaxias sorprendentemente maduras en épocas sorprendentemente tempranas, poniendo de cabeza los libros de texto con toda alegría. Nuestra propia Vía Láctea empezó a armarse en esta era, tragándose vecinas, y en realidad nunca se detuvo.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D