
Las estrellas masivas toman la ruta dramática: se hinchan hasta volverse supergigantes tan vastas que se tragarían la órbita de Júpiter, mientras sus núcleos fusionan frenéticamente elementos cada vez más pesados, carbono, oxígeno, silicio, quemando combustibles en apenas miles de años. La cadena de montaje se detiene en el hierro, que consume energía en vez de liberarla. En ese momento el destino de la estrella queda sellado, y el reloj se agota rápido.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D