
El Sol exhala sin parar una tenue tormenta de partículas cargadas que barre todo el Sistema Solar. El campo magnético de la Tierra la desvía como un escudo invisible, y donde las partículas se cuelan cerca de los polos, pintan las auroras. El viento solar también infla la enorme burbuja que rodea nuestro Sistema Solar y empuja las colas de los cometas lejos del Sol, por eso las colas nunca van por detrás.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D