
La casualidad más afortunada del cielo: el Sol es unas 400 veces más ancho que la Luna, y también está unas 400 veces más lejos, así que los dos se ven del mismo tamaño desde la Tierra. Cuando la Luna se desliza justo delante del Sol, el día se convierte en una penumbra profunda, aparecen las estrellas, y la fantasmal corona del Sol brilla alrededor de un disco negro. La gente viaja por todo el mundo por esos pocos minutos. Nunca mires al Sol sin gafas de eclipse apropiadas.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D