
Casi del mismo tamaño que la Tierra y, aun así, completamente distinta. Una atmósfera asfixiante de dióxido de carbono atrapa el calor como un invernadero desbocado, y eso convierte a Venus en el planeta más caliente de todos, con unos 465 °C, suficiente para fundir el plomo. Sus nubes son de ácido sulfúrico. Además, Venus gira al revés, así que allí el Sol sale por el oeste.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D