
La señal de radio que lo empezó todo. En 1967, la estudiante Jocelyn Bell notó un pulso misterioso que se repetía cada 1,34 segundos con una precisión de reloj. Era tan regular que su equipo lo bautizó en broma LGM-1, por los hombrecitos verdes (little green men en inglés). La verdad resultó igual de increíble: una estrella de neutrones girando, el primer púlsar, un tipo de objeto completamente nuevo en el universo.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D