
Las estaciones existen porque la Tierra está inclinada. Cuando tu mitad del planeta se inclina hacia el Sol, la luz llega de forma directa y los días se hacen largos: verano. Medio año después esa misma mitad se inclina en sentido contrario: invierno. La distancia al Sol no tiene casi nada que ver; de hecho, la Tierra está más cerca del Sol a principios de enero, en pleno invierno del hemisferio norte.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D