
Cada cultura explicó la banda resplandeciente: los griegos veían la leche derramada de la diosa Hera, de ahí nuestro nombre. China y Japón ven un río de plata que separa a dos amantes celestes que se encuentran una vez al año, cuando las urracas les construyen un puente. Los finlandeses y los pueblos bálticos la llamaban la Ruta de las Aves, intuyendo con acierto que las aves migratorias la siguen hacia el sur. Los san del Kalahari dicen que son cenizas de fogata lanzadas al cielo para alumbrar el camino a casa. Todos ellos están de pie bajo las mismas cien mil millones de estrellas.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D