
Un agujero negro que no se encontró por su brillo sino por su silencio. El telescopio espacial Gaia notó una estrella parecida al Sol trazando una órbita alrededor de un punto vacío, y la compañera invisible resultó ser un agujero negro, el más cercano de los dormidos que se conocen. No come nada, no brilla en nada, y solo su gravedad lo delata. La galaxia podría guardar millones como él.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D