
El cohete que puso la exploración espacial de cabeza. Tras el lanzamiento, la primera etapa regresa y aterriza parada, en una plataforma o en un barco en el mar, como un despegue reproducido al revés. Ese mismo propulsor puede volar una y otra vez, lo que abarató muchísimo los lanzamientos. En algún lugar del mundo, un Falcon 9 despega ahora casi cada semana.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D