
El hueco oscuro entre los dos anillos más brillantes de Saturno, lo bastante ancho como para hacer rodar a Mercurio por él, descubierto por Giovanni Cassini en 1675. No está vacío por casualidad: cualquier partícula del anillo que orbite ahí da exactamente dos vueltas a Saturno por cada vuelta de la luna Mimas, cuyos tirones repetidos barren el carril hasta dejarlo limpio. Una luna que dirige el tráfico desde lejos.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D