
Los restos en expansión de la supernova más reciente de nuestra galaxia, y la fuente de radio más fuerte del cielo más allá del Sol. Curiosamente, casi nadie en la Tierra parece haber notado la explosión hacia 1680, quizá porque el polvo la atenuó. Hoy los telescopios ven volar su metralla brillante, con elementos recién fabricados como el oxígeno y el hierro, futuros ingredientes para nuevos mundos.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D