
Ningún cometa vuelve con más frecuencia: Encke le da la vuelta al Sol cada 3,3 años. Tras miles de visitas se ha vuelto tenue y cansado, pero deja tras de sí un generoso rastro de polvo. Cuando la Tierra atraviesa ese rastro cada año, tenemos las lluvias de meteoros Táuridas, a veces con espectaculares bolas de fuego. Un cometa silencioso con un legado ruidoso.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D