
La luz del Sol es una mezcla de todos los colores, y las moléculas del aire rebotan la parte azul mucho más que el resto, dispersándola por toda la bóveda del cielo. Ese azul disperso es lo que ves en todas las direcciones. Al atardecer la luz recorre un camino largo y bajo a través del aire, el azul se dispersa antes de llegar a ti, y lo que sobrevive es dorado y rojo. La misma física, dos resultados hermosos.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D