
De lejos parece nuestro hogar: una canica de azul océano profundo. De cerca, la postal se convierte en una advertencia. El azul no viene del agua sino de nubes de gotas de silicato, vidrio fundido, soplado de costado por vientos de varios miles de kilómetros por hora a temperaturas de más de 900 grados. El planeta más hermoso que jamás querrás visitar.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D