
Cuando se descubrió en 2009, era el planeta más liviano encontrado alrededor de una estrella normal, de solo unas 1,7 masas de la Tierra. Se abraza demasiado a su sol rojo para albergar vida, pero demostró que nuestros instrumentos ya eran lo bastante sensibles para encontrar mundos realmente pequeños, de los que algún día podrían incluir una segunda Tierra de verdad.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D