
La galaxia que nos enseñó que las galaxias tienen brazos espirales: en 1845, lord Rosse dibujó su remolino a través de un telescopio gigante mucho antes de la fotografía. La espiral perfecta del Remolino no es casualidad; una pequeña galaxia compañera cuelga del extremo de uno de los brazos, y su gravedad revuelve el remolino como una cuchara en el café, y desencadena olas de estrellas nuevas.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D