
Nuestra galaxia se lanza por el espacio a 600 kilómetros por segundo, y no solo porque algo tire de ella: detrás de nosotros se extiende un enorme vacío cósmico, y su vacío en la práctica empuja. Los vacíos no repelen por la fuerza; al tener menos gravedad dentro, todo lo de alrededor se aleja de ellos. El descubrimiento de que la nada dirige galaxias es uno de los giros más elegantes de la cosmología.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D