
Un laboratorio del tamaño de un auto bajado a Marte por una grúa de cohetes que flotaba, un aterrizaje tan atrevido que los ingenieros lo llamaron los siete minutos de terror. Curiosity trepó por el cráter Gale y probó lo más grande: el Marte antiguo tenía lagos y ríos con agua que habrías podido beber. Impulsado por una batería nuclear, todavía conduce y perfora hoy.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D