
En 2005, la misión Deep Impact de la NASA hizo algo audaz: lanzó a propósito un bloque de cobre del tamaño de una lavadora contra este cometa, a más de 37.000 km/h. El destello y la nube de escombros revelaron de qué están hechos los cometas bajo la corteza, hielo y polvo esponjosos, más parecidos a un banco de nieve que a una roca. Años después, otra nave pasó cerca y fotografió el cráter que hicimos.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D