
El cometa más brillante en más de cuarenta años. En enero de 2007, McNaught se volvió tan resplandeciente que la gente lo distinguía a plena luz del día, junto al Sol. Los observadores del hemisferio sur disfrutaron luego del espectáculo completo: una gigantesca cola de polvo en forma de abanico que se desplegaba por el cielo del atardecer como la pluma de un pavo real, una imagen que nadie que la vio olvidará.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D