
En marzo de 1996, Hyakutake pasó insólitamente cerca de la Tierra y se convirtió en un espectáculo impresionante, una cabeza azul verdosa que brillaba con una cola que se extendía hasta la mitad del cielo. Una nave voló después a través de esa cola y descubrió que medía más de medio mil millones de kilómetros de largo, la cola de cometa más larga jamás medida. No volverá hasta dentro de decenas de miles de años.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D