
Hay un límite para lo que podemos ver alguna vez: la luz necesita tiempo para viajar, así que nuestra vista termina en un horizonte que ahora está a unos 46.000 millones de años luz, ensanchado por la expansión cósmica. No es una pared, y el universo no se detiene ahí; alguien que estuviera allá afuera vería su propia burbuja, con nosotros cerca de su borde. Más allá hay sencillamente correo que todavía no ha llegado.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D