
El objeto que le presentó los cuásares a la humanidad. En 1963 los astrónomos se dieron cuenta de que este punto parecido a una estrella estaba inimaginablemente lejos, lo que significaba que tenía que brillar más que galaxias enteras desde una región más pequeña que nuestro Sistema Solar. La respuesta: un agujero negro supermasivo alimentándose, con su comida brillando más caliente que cualquier otra cosa del universo. 3C 273 todavía brilla lo bastante para los telescopios de aficionados.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D