
Un grumo en colapso se calienta al encogerse, brillando solo por el apretón gravitatorio, todavía sin fusión. El gas que cae se aplana en un disco giratorio, el futuro sistema planetario, mientras la estrella bebé dispara chorros de gas desde sus polos como anuncios de nacimiento. Cuando el núcleo por fin alcanza unos diez millones de grados, la fusión se enciende, y una estrella nace oficialmente.
🚀 Vuela hasta allí en el universo 3D